Usted esta aqui
Inicio > Cultura > LA HISTORIA DE UN TAXISTA, PORFIRIO HUAVI

LA HISTORIA DE UN TAXISTA, PORFIRIO HUAVI

JAIME LOPEZ COSME

A los 18 años fundó un sitio en Juchitán, junto al señor Flaviano, Marcos Villalobos, Ignacio Santibáñez, el señor Chirinos y Ricardo Sánchez Valdivieso conocido como Ricardo “manguera2. Fue en el año 1945 recuerda ta Porfirio, cuando éstos hombres juchitecos lanzaron seis unidades al servicio de taxi, sólo para servir a una comunidad que en esos años ya requería de éste servicio, que hoy en día está saturado en éste Municipio.
Don Porfirio cuenta su historia en el sitio, en donde trabajó por muchos años, al mismo tiempo que sus servicios eran requeridos por familias adineradas de aquellos momentos, como la familia López Lena que comandaba el señor Humberto López Lena Robles (q.e.p.d.) quién más adelante lo empleara como su chofer particular, también trabajó con Reynol Montoya (q.e.p.d) como chofer.
La juventud de éste juchiteco transcurrió entre carreteras, carros y viajes a distintas partes del país, en donde gracias a su pericia en el volante nunca sufrió algún percance y esto le dio prestigio para cotizarse como conductor de algunas familias pudientes de aquel Juchitán de los 50.
Don Porfirio Hernández conocido como “HUAVI” que adquirió éste apodo por su madre que llegó a Juchitán de San Mateo del Mar, apodo que es famoso tanto en la población como en los ruleteros.
Don Porfirio señala que en aquellos tiempos no había mecánicos, mucho menos talacheros, eran ellos, los conductores, quienes se las ingeniaban para echar andar su unidad en caso de alguna falla, también se preparaban en lo posible para reparar algún neumático en caso de ponchadura, “éramos mil usos” dice sonriente Don Porfirio.
Apunta que durante muchos años trabajó en el transporte pesado, llevando productos a México y otras partes del país, en algunas ocasiones llevó a la ciudad de México camarones gigantes los cuales entregaba en algún lugar para que ahí lo recogieran ya que este rico producto iba a dar, tal vez, a algunos paladares de gente importante en la ciudad de México.
También en muchas ocasiones lo contrataban para transportar vehículos desde la ciudad de México para algunas Agencias en Oaxaca. La vida de don Porfirio Huaví siempre fue de volante y carreteras.
En 1970 recibe su concesión de taxi, la cuál le dio mucha alegría recibirla, ya que en aquellos tiempos tener un permiso de taxi era algo grandioso e importante en la vida de un taxista, antes dice don Porfirio “uno era quien se ganaba ese derecho de tener una concesión, por su trabajo, con su esfuerzo, después es que ya le quitaban el derecho a los taxistas para vender las concesiones, hoy en día ya cualquiera puede comprar una concesión y tener un taxi, aquellos tiempos eran otros, muy difícil para obtener una concesión”.
Don Porfirio afirma que en sus tiempos, los taxistas eran muy amables, ayudaban a la ciudadanía a subir sus cosas, “hoy son déspotas y hasta delincuentes, ya se perdió el amor al trabajo, son pocos, muy contados, que cuando te subes a su unidad, te tratan con cariño, el taxista tiene que ser amable con el pasaje, porque ellos nos dan de comer con su preferencia, gracias al pasaje el ruletero puede llevar el sustento a su familia, por eso se debe dar un trato amable al pasaje”.
Don Porfirio recuerda que nunca, dijo no, a un viaje de alguna familia que se lo pedía el servicio de chofer para ir a alguna ciudad del país, “siempre les di el servicio, por eso conozco muchas ciudades, yo nunca les dije “no voy, porque no conozco ese lugar”, busqué siempre la forma de llegar y preguntando, entraba a las ciudades”.
Don Porfirio les pide a sus compañeros taxistas que se porten bien con la ciudadanía, porque de ellos se viven. Don Porfirio Hernández López se ganó la lotería el 18 de diciembre de 1992, la cuál fue una noticia que cautivó al pueblo de Juchitán, pues era la primera vez que caía un premio mayor en ésta ciudad.
Don Porfirio Huavi se casó el 29 de Julio de 1956 con la señora Minerva Carrasco Blas, quién era secretaria de la entonces Agencia Modelo del Istmo “la Corona” en ésta ciudad. Hoy don Porfirio puede presumir que ha sido uno de los fundadores de los sitios en Juchitán y a sus casi 91 años de edad que cumplirá éste 15 de Septiembre, se mantiene en forma, con lucidez y energía para vivir muchos años más en compañía de su esposa con la que tiene 62 años de casado.
Es padre de 4 hijos, con 10 nietos y 8 bisnietos, los cuales son su fuerza para seguir viviendo y poder compartir con ellos sus experiencias en su vida. Sin duda alguna don Porfirio Hernández López es un ejemplo de superación para generaciones venideras.

Top