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LA PROMESA  A ESQUIPULAS

 

 

POR JAIME LOPEZ COSME

 

Décadas y mas décadas han pasado en la historia de Juchitán en cuanto a la cuestión religiosa, recordamos como poco a poco el catolicismo se a ido extinguiendo en nuestro pueblo debido a las múltiples religiones que han arribado a este Juchitán la historia se remota a inicios de siglo cuando miles de personas acudían al santuario de Esquipulas en el vecino país de Guatemala llenos de fe y esperanza de volver con nuevos bríos con esa emoción de a ver podido cumplir con una promesa, de haber pedido alguna manda o con el hecho de ir a conocer aquel bello lugar.

Con 60 años de historia de viajar año con año a éste santuario Na Marcelina Cérqueda Jiménez mujer juchiteca que a sus 89 años de edad, éste mes de enero hizo su último viaje al Santuario de Esquipulas en el vecino país de Guatemala, cuenta Na Marcelina, “llegué hace unos días de Esquipulas, porque hace muchos años (60) prometí ir año con año a visitar a nuestro Padre Celestial, la primera vez que pise el santuario me sentí muy triste al ver a tanta gente, mucha gente humilde, que llegaba con devoción a éste lugar, ver a esa gente tan pobre, que llegaba con la única esperanza que nuestro Padre les ayudara, sin embargo al ver la imagen por primera vez fue algo grande, fue algo maravilloso, muy  bonito estar ahí y vivir el momento, estaba muy joven aun lo recuerdo, ver a  cada uno de quienes asistían al lugar, cada uno llevan sus deseos y piden con devoción lo que quieren, se siente la fuerza, se siente la energía que hay en el santuario”.

Na Marcelina señala que las personas de Juchitán se ponían de acuerdo para ir de visita al santuario y pagaban un autobús que los llevaba a ese hermoso lugar religioso, la entrevistada afirma que anteriormente mucha gente de aquí de Juchitán, salía con meses de anticipación a pedir socorro para santuario, se les podía observar en el mercado, a las afueras de la iglesia de San Vicente, inclusive iban de casa en casa en toda la población, esto era parte de la tradición y de la promesa que se tenía que hacer, aun si la persona contaba con solvencia económica, al regresar de ese Santuario tenían que salir a recorrer las calles para mostrarle a la gente que ya habían llegado, se les podía observar con coronas de flores en la cabeza, mismas que compraban en aquel País.

Na Marcelina mujer Juchiteca conocedora de las costumbres, tradiciones además de ser parte fundamental al desarrollo de éste pueblo, bien conocida por todos, asegura que los tiempos han cambiado, que ya nada es igual, que ha humanidad le hace falta amar a más a Dios, conocerlo, es por eso dice, que la perversidad está transformando a la humanidad, por eso es que están ocurriendo tantas cosas malas, la maldad ha rebasado lo bueno de la vida, como dice es posible que los animales sean más agradecidos a Dios, que los humanos no lo sean, los animales agradecen al despertar de un nuevo día, lo realizan con sus cantos, mientras nosotros, no saludábamos ni al vecino, menos a nuestros padres, esa es la diferencia, que la gente antes era diferente, la gente, se saludaba, se hablaba, se cuidaba, “nos ayudábamos, nos queríamos, hoy todo esto cambió en éste pueblo, hoy no respetamos a nuestra madre tierra, ella es muy maravilloso, nos cubre, nos da vida, ella también nos quiere por eso vivimos en ella, por ejemplo el elemento del viento su función y fue creado para limpiar todo lo malo y no nos enfermemos, ya que todo lo malo se lo lleva el viento, para eso fue creado, para limpiar el camino de la humanidad y así pueda subsistir en éste planeta, el viento tienen un nombre y se llama Alejandro, porque aleja lo malo, esto que ocurrió en Juchitán con el pasado terremoto fue una señal para que cambiemos nuestra manera de vivir, es algo que nos mandó Dios  para que limpiemos nuestro corazón y nuestra alma, hoy en día nadie valora los elementos”.

Éstos son momentos de reflexión dice Na Marcelina, “son momentos de creer en nuestro Santo Padre, es el momento de arrepentirnos de lo malo que hacemos, yo les digo, los invito a todos mis hermanos de raza que nos acerquemos más a Dios para tener paz en el corazón”.

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